El caso reaviva el debate sobre la seguridad en la frontera y la integridad judicial
La abogada Sandra Maribel Furcal Guzmán fue detenida en la frontera de Dajabón transportando a tres ciudadanos haitianos en condición migratoria irregular ocultos en el baúl de su pipeta. La profesional ya había sido arrestada en abril de 2012 en Moca por su vinculación con la alteración de un expediente judicial de narcotráfico.
El reciente arresto de la abogada Sandra Maribel Furcal Guzmán en el puesto de vigilancia de El Laurel, en Dajabón, ha puesto nuevamente bajo escrutinio su historial judicial. Furcal Guzmán fue interceptada por miembros del Ejército mientras conducía una Honda CR-V blanca con tres ciudadanos haitianos en condición migratoria irregular ocultos en el compartimiento de equipaje.
Catorce años antes, en abril de 2012, la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y una fiscal adjunta la detuvieron en el Palacio de Justicia de Moca. En ese entonces, la agencia antidrogas la acusó de modificar piezas clave del expediente de su defendido, Johann Manuel Herrera Blanco, procesado por narcotráfico.
Según la acusación de la época, la abogada solicitó y obtuvo el expediente en la secretaría del Juzgado de Atención Permanente para alterar las fechas de las actas de arresto y de la requisa de un vehículo Kia negro. El objetivo de la presunta modificación era hacer creer que se había vencido el plazo legal de 48 horas para presentar al imputado ante un juez y lograr así su liberación.
Por este nuevo caso, la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de Dajabón le impuso presentación periódica, vigilancia de un garante e impedimento de salida del país por seis meses. Los archivos periodísticos de 2012 no especifican el desenlace judicial de aquel proceso contra la abogada.



