
La escritora dominicana comparte los hallazgos que le permitieron reconstruir el éxodo de finales del 1800
La reconocida escritora Chiqui Vicioso presentó los detalles de su investigación para su próxima novela sobre la emigración dominicana a Nueva York a finales del siglo XIX, un proceso que la llevó a descubrir por qué los archivos de Ellis Island no registraban a los primeros emigrantes dominicanos.
En su búsqueda por documentar la presencia dominicana en Nueva York a finales del 1800, Chiqui Vicioso visitó Ellis Island con la intención de encontrar los nombres de los emigrantes dominicanos que llegaron a Manhattan. Sin embargo, solo halló un nombre: Juan Viccini. La duda sobre si los apellidos hispanos se habían mezclado con otros emigrantes la llevó a consultar a la Dra. Ramona Hernández, quien le explicó que esa emigración no aparecía en los archivos porque se trató de una élite de abogados, ingenieros, jueces, artistas y empresarios que viajaba en primera clase y no pasaba por Ellis. Los inspectores subían a saludar y solo los pasajeros de segunda clase desembarcaban.
Resuelto ese dilema, Vicioso enfrentó el desafío de narrar simultáneamente lo que ocurría en el país y en Nueva York. Optó por contar la historia de dos hermanas, una que se quedaba en Santiago y otra que emigraba, utilizando la correspondencia epistolar, género predominante entre las mujeres de la época. La trama se sitúa en el contexto de la emigración dominicana a finales del 1800, cuando en Nueva York había 28,000 tabaqueros, mayormente cubanos y boricuas, pero también dominicanos. La protagonista emigrante trabaja en la fábrica de tabaco de un compatriota y se convierte en responsable de los lectores de la tabaquería, una tradición donde los dueños se preocupaban por la formación obrera con lectores como José Martí, Hostos y Betances.
La investigación también la llevó a la industria textil y su Garment Industry, cuya cara menos trágica fue la llegada de la moda y las pasarelas a Nueva York. En esas fábricas trabajaban hombres, mujeres y niños 16 horas al día, sin descanso, por un dólar a la semana. Vicioso destaca que destapar esa realidad la condujo al surgimiento del movimiento obrero, gracias a anarquistas italianos y españoles y a las famosas huelgas donde marchaban 40,000 y 20,000 obreros, así como a las tragedias de costureras calcinadas que hoy permiten la jornada laboral de ocho horas.
La novela, enmarcada en paralelo con la tragedia de la Ópera Aida, será presentada por la autora cuando llegue el momento de ponerla a circular. Vicioso invita a compartirla como una celebración de la vida que recupere, en el proceso de darla a la luz, la memoria de aquellos primeros emigrantes dominicanos. La noticia fue difundida por los medios y Shawell Peña.


