
José Miguel García Gil, de 37 años, salió del país el 27 de julio creyendo que trabajaría como soldador en Canadá
Una familia dominicana denunció que José Miguel García Gil, de 37 años y residente en Hato Mayor, Santiago, fue víctima de una red que lo llevó a Rusia con una oferta laboral falsa. Sus parientes temen que haya sido incorporado al ejército ruso en la guerra contra Ucrania.
José Miguel García Gil, de 37 años, residente en el sector Los Ángeles, en Hato Mayor, Santiago, salió del país el 27 de julio tras gestionar por internet una supuesta oportunidad laboral como soldador y mecánico en Canadá. Según su hermana Jocelyn Jiménez, la oferta incluía documentos, traslado y alojamiento sin gastos para el trabajador. La familia comenzó a sospechar cuando García Gil evitaba videollamadas y no daba detalles claros de su ubicación.
Las sospechas aumentaron cuando una familiar advirtió que el caso podría estar relacionado con otros dominicanos que viajaron bajo ofertas similares y terminaron en el conflicto armado. Luego, una fotografía enviada por García Gil a su esposa, en la que aparece con uniforme militar ruso, confirmó los temores. 'Para mí, eso es trata de personas', declaró Jiménez, quien aseguró que su hermano nunca ha pertenecido a las Fuerzas Armadas ni tiene experiencia militar; toda su vida laboral ha estado vinculada a la mecánica y la soldadura.
La oferta circuló a través de TikTok, según el relato familiar, y hasta el momento desconocen el nombre de la compañía que gestionó el viaje. García Gil mantuvo comunicación con su esposa y allegados durante las primeras semanas, asegurando que estaba bien, pero llevan aproximadamente dos semanas sin poder comunicarse con él y desconocen su paradero exacto y las condiciones en que se encuentra. La incertidumbre mantiene angustiada a la familia, especialmente a su esposa y sus dos hijos, de tres y cinco años.
Los familiares hicieron un llamado a las autoridades dominicanas para que investiguen el caso y determinen el paradero de García Gil. Solicitan la intervención del presidente de la República para que se realicen las gestiones necesarias. 'Estamos destrozados. Nadie duerme tranquilo porque no sabemos dónde está ni cómo se encuentra', manifestó Jiménez, quien pidió ayuda para establecer contacto con su hermano.



