
Acto en la Federación Dominicana de Judo destaca aporte del padre del judo en RD
La Federación Dominicana de Judo (Fedojudo) rindió tributo al sensei Mamoru Matsunaga, considerado el padre del judo en la República Dominicana, al conmemorarse un nuevo aniversario de su natalicio. El acto, realizado en el área de competencia de la Fedojudo, resaltó su invaluable aporte a la formación de generaciones de atletas y al desarrollo de las artes marciales en el país.
El presidente de la Fedojudo, Gilberto García, dio apertura al acto con una valoración sobre el legado de Matsunaga y el trabajo de la entidad para preservar su memoria, valores y enseñanzas. Durante la actividad, Minoru Matsunaga, hijo del homenajeado, agradeció la distinción y recordó la entrega y preocupación de su padre por construir un legado que ha perdurado.
El doctor Rafael Guerrero, presidente del Salón de la Fama de las Artes Marciales de la República Dominicana, resaltó el aporte histórico de Mamoru, no solo al deporte, sino también al arte y la cultura. Como parte del homenaje, se realizaron exhibiciones de kata por el sensei Alberto Mora, de la Federación Dominicana de Kendo e Iaido, y de la Federación de Judo, además de una exhibición grupal de adultos y niños.
Al acto asistieron Jhon Adams, inmortal de las artes marciales; Sócrates Cuello, presidente de la Asojudina; Rudy Contreras y Luisa Martínez, del ejecutivo de la Fedojudo; Juan Chalas, inmortal del Deporte; Generoso Montero, Orlando Esturlan y Kidd Matsunaga Dojo, entre otros. Juan Chalas destacó las enseñanzas recibidas del sensei Matsunaga y la importancia de los primeros procesos de preparación para el crecimiento del judo.
Nacido en Kagoshima el 30 de septiembre de 1936, Matsunaga llegó a la República Dominicana en la década de 1950 y dedicó buena parte de su vida a la enseñanza, promoción y organización del judo, contribuyendo de manera decisiva a sentar las bases de esta disciplina en el país. Su labor trascendió los tatamis: formó atletas y entrenadores que luego tuvieron destacada participación nacional e internacional, e impartió conocimientos de judo y defensa personal a miembros de instituciones militares y policiales. En 2009 fue exaltado al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano en calidad de propulsor.



