Líderes empresariales ven en la capacitación una oportunidad para el desarrollo regional.
En el XXVIII Encuentro Nacional de Líderes del Sector Agropecuario, celebrado en Bávaro, empresarias como Ligia Bonetti y Mercedes Ramos resaltaron que la formación técnico-profesional es clave para el crecimiento del comercio y la industria, un llamado que también impacta a las provincias del Sur, donde el relevo generacional y la innovación son urgentes.
Las empresarias Ligia Bonetti, presidenta ejecutiva del Grupo SID, y Mercedes Ramos, presidenta del Consejo de Grupo Ramos, coincidieron en que la capacitación técnica debe estar conectada con las necesidades reales de las empresas. Para Barahona y el Sur, esto significa preparar a los jóvenes para insertarse en los sectores productivos locales, como el turismo, la agroindustria y el comercio, sin tener que migrar a la capital.
Bonetti enfatizó que una educación efectiva debe enseñar a las personas a entender cómo funciona la organización y el impacto de su labor. "Cuando una persona se prepara en cualquiera de las áreas, no puede ser ajena al resto de los procesos que tiene la empresa", afirmó, lo que aplica a los pequeños y medianos negocios de la región Sur que buscan ser más competitivos.
Mercedes Ramos señaló que "quizás vivimos en un país donde todos queremos ser profesionales y tener una maestría", pero la formación técnica ofrece oportunidades reales de empleo, desarrollo profesional y emprendimiento. En el Sur, esto puede ser un motor para frenar la migración de los jóvenes y dinamizar las economías locales.
El panel se realizó en el marco del XXVIII Encuentro Nacional de Líderes del Sector Agropecuario, organizado por la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) del 2 al 4 de septiembre en Bávaro. Además, Grupo Ramos y la JAD firmaron una alianza para fortalecer la producción agropecuaria nacional, con asistencia técnica en fincas y programas para las comunidades rurales, incluyendo las del Sur, que podrían beneficiarse de este apoyo.
Esta alianza busca mejorar la calidad de vida en las comunidades rurales y fomentar la asociatividad, la innovación y el emprendimiento agrícola femenino, aspectos que pueden transformar el campo en el Sur y asegurar el relevo generacional.



