Noruegos despiden en familia al monarca fallecido a los 89 años
El rey Harald V de Noruega, el monarca reinante más longevo de Europa, falleció el 28 de agosto de 2026 a los 89 años, según anunció el palacio real. Miles de noruegos se volcaron a las calles de Oslo para despedirlo con flores, en una procesión espontánea que continúa.
El rey Harald V de Noruega, el monarca reinante más longevo de Europa, falleció el 28 de agosto de 2026 a los 89 años, según anunció el palacio real. La noticia desencadenó una reacción ciudadana sin precedentes en Oslo, donde desde primera hora de la mañana miles de personas recorren las calles del centro con ramos en las manos para despedir al rey.
Lo que el viernes era un mar de flores frente al Palacio Real se convirtió este sábado en un verdadero océano. Desde lo alto del Palacio, la imagen impresiona: olas de personas suben y bajan de forma constante por la plaza, ordenadas y en silencio, casi siempre con flores en las manos. En las calles cercanas, puestos improvisados venden ramos a quienes aún no llevan los suyos, y pocos minutos después esos mismos ramos pasan a formar parte del enorme manto de colores que cubre ya buena parte de los alrededores de la residencia real.
Una de las imágenes más emotivas de la jornada es la de los niños. Padres y madres les entregan sus flores antes de llegar para que sean ellos quienes den los últimos pasos y las depositen frente al Palacio. Algunos llegan de la mano de sus padres, otros acompañados por hermanos, abuelos e incluso por las mascotas de la familia. El ambiente, pese al duelo, no es únicamente de tristeza: hay emoción y recogimiento, pero también conversaciones, abrazos y momentos que por instantes dan a la plaza un aire casi de encuentro.
Ni siquiera el cambiante tiempo de Oslo ha conseguido interrumpir el homenaje. El sol que acompañó las primeras horas dio paso a la lluvia y después a momentos de fuerte tormenta. Se abrieron los paraguas, las calles se mojaron y las flores quedaron empapadas, pero la gente no se fue. Las filas continuaron avanzando y nuevos ramos siguieron llegando. Mientras dentro del Palacio continúa la actividad institucional tras la muerte del monarca y el inicio del reinado de Haakon VIII, fuera son los ciudadanos quienes construyen su propia despedida, flor a flor. Al caer la tarde, el movimiento no se detiene: siguen llegando padres con sus hijos, parejas, personas mayores, jóvenes y familias completas. El océano de flores continúa creciendo frente al Palacio Real, alimentado por un desfile silencioso de noruegos que, un día después de la muerte de Harald V, todavía siguen acercándose para decirle adiós.



