Reunión clave busca avanzar en una salida al conflicto que afecta la estabilidad global
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se reunió este lunes en Jerusalén con Jared Kushner, yerno y asesor del presidente estadounidense Donald Trump, y Nickolay Mladenov, director de la Junta de Paz, para evaluar la implementación del plan que busca poner fin a la ofensiva en la Franja de Gaza.
La reunión comenzó alrededor de las 11:00 hora local en la oficina de Netanyahu y se extendió por más de dos horas, según confirmó a una fuente familiarizada con el encuentro. El diálogo se centró en cómo avanzar en la implementación del plan propuesto para poner fin a la ofensiva bélica en Gaza.
El encuentro ocurre un día después de que Kushner sostuviera conversaciones en El Cairo con una delegación de Hamás, mediadores egipcios y Mladenov. De acuerdo con una fuente de seguridad egipcia citada por EFE, en esa cita participó el líder de Hamás, Jalil al Haya, quien reafirmó el compromiso del movimiento palestino con la hoja de ruta de 15 puntos impulsada por Trump. Sin embargo, Netanyahu rechazó esa propuesta el pasado 9 de agosto, lo que mantiene abiertas las diferencias entre las partes.
Uno de los principales puntos de conflicto es la salida de las tropas israelíes de Gaza y el desarme de Hamás. El movimiento palestino exige la retirada de las fuerzas israelíes antes de entregar sus armas, mientras que Israel sostiene que sus tropas deben permanecer en la Franja hasta completar su desmilitarización. El plan contemplaba inicialmente una implementación gradual y recíproca, con el desarme de las facciones palestinas de manera paralela a la retirada de las fuerzas israelíes, según había explicado Trump. No obstante, tras una reunión entre Netanyahu y Mladenov el pasado 3 de agosto, la Junta de Paz señaló que la retirada de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) más allá de la denominada línea amarilla solo ocurriría después de completar el desarme de Hamás.
Según lo acordado en octubre, además del cese de los ataques israelíes contra la Franja, las tropas debían replegarse al menos hasta el trazado original de la línea amarilla. La situación mantiene bajo presión cualquier intento de avanzar hacia una solución definitiva para Gaza, debido a las diferencias sobre seguridad, territorio y desarme. De acuerdo con las cifras citadas por EFE, más de 1,260 palestinos han muerto pese al alto el fuego mencionado en el acuerdo. Israel mantiene actualmente el control militar de una parte importante de la Franja, mientras continúan las negociaciones para definir las condiciones de una eventual retirada y el futuro del territorio.



