Autoridades piden precaución ante tormenta del noreste que afectará varias áreas
Varias zonas costeras de Nueva York podrían sufrir inundaciones este fin de semana debido a una tormenta del noreste que traerá lluvias, fuertes ráfagas de viento y mareas altas. El mayor riesgo se concentra en la costa este de Staten Island, los Rockaways y las áreas cercanas a Jamaica Bay.
El Departamento de Administración de Emergencias de Nueva York (NYCEM) mantiene bajo vigilancia las condiciones y pidió a los residentes de las áreas costeras tomar precauciones antes de que aumenten los vientos y lleguen las mareas más altas. Las autoridades identificaron como sectores particularmente vulnerables la costa este de Staten Island, los Rockaways y las comunidades alrededor de Jamaica Bay.
Notify NYC también emitió una alerta de inundación costera para el sur de Queens, Brooklyn y Staten Island, debido a la posibilidad de que el agua alcance hasta un pie (30 centímetros) por encima del nivel del suelo en algunos puntos. El riesgo no se limita a las calles: las playas también podrían registrar condiciones peligrosas por las corrientes de resaca, mientras que el fuerte oleaje podría provocar erosión, especialmente en Long Island.
La lluvia comenzará a extenderse por la ciudad desde la tarde del viernes y podría continuar hasta el domingo. El pronóstico contempla entre 1 y 1.5 pulgadas de lluvia, mientras que las ráfagas de viento podrían alcanzar las 40 millas por hora (64 km/h) entre la noche del viernes y la mañana del sábado. La tormenta se mantendrá principalmente mar adentro, pero sus efectos sobre el viento y las mareas podrían ser suficientes para provocar anegamientos en sectores cercanos a la costa.
NYCEM recomienda asegurar o guardar muebles de exterior, parrillas, decoraciones, contenedores y cualquier otro objeto que pueda ser desplazado por el viento. Las personas que viven en sótanos o plantas bajas deben tener identificadas las rutas de salida y trasladarse a pisos superiores si el agua comienza a ingresar a sus viviendas. Las autoridades recuerdan que no se debe caminar ni conducir por aguas de inundación, aunque parezcan poco profundas: seis pulgadas (15 centímetros) de agua en movimiento pueden derribar a una persona y un pie (30 centímetros) puede arrastrar un vehículo.



