
Pacientes de Barahona y la región Sur sufren por altas temperaturas y baños sin agua en el hospital.
Familiares de pacientes del área de salud mental del Hospital Regional Universitario Jaime Mota denunciaron este domingo que el calor insoportable, la falta de ventanas y las deficiencias de higiene afectan a los internos, obligando a familias de escasos recursos a comprar abanicos para aliviar el sufrimiento.
Sonia Leoncio Feliz, residente en Villa Central, Barahona, relató que su hija de 32 años, con depresión aguda, tuvo que ser ingresada en el área de salud mental del Jaime Mota. Ante la imposibilidad de pagar una clínica privada, la familia recurrió al hospital público, pero se encontró con una sala sin climatización, sin ventanas y con presencia de mosquitos, lo que llevó a la madre a hacer un esfuerzo económico para comprar un abanico.
La denunciante expresó: "Somos una familia de muy limitados recursos y tuvimos que hacer un esfuerzo para comprar un abanico porque no soportábamos el calor". Además, cuestionó las condiciones de los baños, que presentan problemas con el suministro de agua, y relató que en una ocasión tuvieron que usar agua de una cubeta para descargar el inodoro. "Es una situación difícil la que estamos padeciendo los familiares de los pacientes. Ahí no hay una sola gota de higiene en esos baños", manifestó.
Los familiares denuncian que cuando aumenta la cantidad de pacientes, el calor se torna insoportable, provocando sudoración, desesperación y mayor incomodidad entre las personas ingresadas. Consideran especialmente preocupante que pacientes con trastornos mentales permanezcan en espacios donde el calor resulta asfixiante, lo que puede agravar su malestar y dificultar su recuperación.
Los denunciantes hicieron un llamado a las autoridades de Salud Pública y a los responsables del hospital para que intervengan el área de Salud Mental y garanticen condiciones adecuadas de ventilación, climatización, higiene y servicios básicos. También pidieron que se realice una evaluación de las condiciones físicas del área y que se adopten medidas para asegurar una atención digna a los pacientes y sus familiares, quienes ya cargan con gastos adicionales que no deberían asumir.



