Analista advierte que la adhesión debe traducirse en políticas para salud materna y empleo en el Sur.
El analista Emerson Vegazo afirmó que la cooperación internacional ahora exige mejores indicadores internos, lo que impacta directamente a provincias como Barahona, donde la salud materna y el empleo son prioridad. La adhesión al Consenso de Ginebra, firmada con respaldo de EE.UU., abre oportunidades pero también retos para la región Sur.
El analista Emerson Vegazo advirtió que la adhesión de la República Dominicana al Consenso de Ginebra debe analizarse más allá de las controversias sobre la vida y la familia. Subrayó que la cooperación internacional ha cambiado y ya no se limita a la relación tradicional en la que los países desarrollados aportan recursos y las naciones en desarrollo los reciben, sino que la cooperación Sur-Sur, la cooperación triangular y el intercambio de conocimientos tienen hoy un peso creciente.
En ese escenario, Vegazo destacó que uno de los principios del acuerdo resulta particularmente relevante para el Sur: el reconocimiento de la soberanía de los Estados para establecer políticas conforme a sus leyes y circunstancias nacionales. Señaló que soberanía y cooperación no son conceptos contrapuestos, puesto que cooperar no significa transferir la capacidad de decidir, sino construir objetivos comunes respetando las instituciones y prioridades de cada país.
Para Barahona y las comunidades del Sur, esto significa que los programas de cooperación en salud materna, atención prenatal, nutrición y primera infancia deben adaptarse a las necesidades locales. Vegazo indicó que sería limitado reducir el Consenso de Ginebra exclusivamente al debate sobre el aborto, ya que su agenda comprende también la salud de la mujer, la maternidad, la infancia, el bienestar de las familias y la igualdad de oportunidades.
El experto subrayó que reducir la mortalidad materna, mejorar la atención prenatal, fortalecer la nutrición y la primera infancia y ampliar las oportunidades económicas de las mujeres son ámbitos donde la cooperación puede producir resultados concretos. Recordó que una declaración adquiere verdadero valor cuando sus principios se convierten en políticas y resultados, lo que en el Sur implica mejorar indicadores en empleo, educación, vivienda y protección social.
Finalmente, Vegazo advirtió que el verdadero desafío comienza después de la firma, por lo que si se promueve internacionalmente la salud de la mujer se deben mejorar los indicadores nacionales, y si se defiende el fortalecimiento de las familias es necesario acompañarlo con políticas de empleo, educación, vivienda, protección social y primera infancia. Concluyó señalando que la adhesión puede consolidar la transición del país de receptor a socio y oferente de conocimientos, reafirmando que cooperar no significa renunciar a las prioridades, sino tener la capacidad de definirlas y encontrar aliados para convertirlas.



