Gremio pide reglas parejas y sanciones tras recuperación de RD$1,652 millones en impuestos
La Organización Nacional de Empresas Comerciales (ONEC) advirtió que las compañías que cumplen con sus obligaciones fiscales, laborales y regulatorias no pueden ser vistas como menos competitivas frente a quienes reducen costos mediante evasión u otros incumplimientos. La posición surge mientras la Dirección General de Aduanas (DGA) fortalece la fiscalización y reporta la recuperación de 1,652 millones de pesos en impuestos no declarados.
Jennifer Troncoso, directora ejecutiva de la ONEC, afirmó que "la competencia no puede reducirse a quién evade más impuestos o incumple más obligaciones. Cumplir la ley no puede convertirse en una desventaja competitiva". Para el gremio, la evasión y otros incumplimientos reducen los recursos que deben ingresar al Estado y distorsionan el mercado para quienes sí asumen sus responsabilidades legales.
La DGA informó que durante el primer semestre de 2026 recuperó 1,652 millones de pesos en impuestos no declarados correspondientes a 389 importadores asiáticos, además de ampliar las verificaciones posteriores al despacho en establecimientos comerciales de Santo Domingo y Santiago. La ONEC considera que estos resultados evidencian la importancia de continuar fortaleciendo los controles.
Troncoso subrayó que el impacto trasciende a las empresas: "Esto no se trata de limitar la competencia, sino de garantizar que todos compitamos bajo las mismas reglas. Cuando una fiscalización determine incumplimientos, deben aplicarse las sanciones correspondientes y, en aquellos casos donde se comprueben ilícitos que por su naturaleza americen judicialización, los procesos deben llegar a las instancias competentes".
La organización reiteró que una competencia sana debe fundamentarse en eficiencia, innovación, calidad, precios y buen servicio, y no en ventajas obtenidas a partir del incumplimiento de las obligaciones que corresponden a quienes participan en el mercado. La posición se da en un contexto en el que la economía dominicana mantiene un ritmo de crecimiento superior al dinamismo observado en la actividad comercial formal.



