
El pacto que llenará reservas de EE. UU. podría aliviar o tensionar el mercado de hidrocarburos que afecta a la región Sur.
El acuerdo entre Estados Unidos y Venezuela para explotar el crudo venezolano, anunciado por Trump, podría incidir en los precios de los combustibles en Barahona y toda la región Sur, donde el transporte y la agricultura dependen del costo del petróleo.
BARAHONA. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este domingo que el petróleo venezolano comenzará a reponer las reservas estratégicas de crudo de su país «muy pronto», en referencia al acuerdo firmado entre ambos países para que empresas estadounidenses controlen una quinta parte de las reservas probadas del país caribeño. La noticia, aunque lejana, tiene implicaciones directas para la economía del Sur, que depende del precio internacional del barril.
«Una de las cosas que haré con el petróleo venezolano es llenar las Reservas Estratégicas Nacionales que, debido al inepto Joe Biden, prácticamente han quedado vacías. El proceso de llenado completo comenzará muy pronto y es un regalo de Venezuela para el pueblo de Estados Unidos», escribió Trump en su red Truth Social, señalando a su predecesor.
Las reservas estratégicas estadounidenses, que se han reducido enormemente por la guerra contra Irán, están en torno a los 290,000 barriles, unos 225,000 menos que en la pasada primavera, un nivel no visto desde 1983. Este descenso ha contribuido a la volatilidad de los precios internacionales, que impactan directamente en el costo del combustible en estaciones de Barahona, Azua y Pedernales, así como en el transporte de bienes y personas.
El acuerdo, detallado por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, prevé la producción de 1.5 millones de barriles diarios, con vigencia de 25 años y el desarrollo de 17 campos estratégicos con un potencial de 65,000 millones de barriles. Si la producción se materializa, podría estabilizar los precios del crudo, lo que aliviaría la presión sobre los consumidores del Sur, aunque aún quedan incógnitas sobre los términos del pacto.
Mientras tanto, las comunidades del Sur observan con expectativa, pues la variación en los precios de los hidrocarburos afecta desde el costo del pasaje en guaguas hasta la producción agrícola de la región, que depende del gasoil para la maquinaria y el riego. El acuerdo, que ha estrechado relaciones entre Washington y el Gobierno de Rodríguez tras la captura de Nicolás Maduro, podría redefinir el mapa energético regional en los próximos meses.



