La Cámara Alta sesionará por primera vez en la provincia, con resoluciones y reconocimientos
El Senado de la República celebrará este jueves 10 de septiembre una sesión en La Romana por el 82 aniversario de la provincia. La jornada, pautada para las 10:00 de la mañana en la Alianza Juvenil, incluirá resoluciones sobre obras requeridas y reconocimientos a personalidades destacadas.
La sesión, que por primera vez se desarrollará en esta provincia, responde a una iniciativa del senador de La Romana, Edward Espíritu Santo. El legislador expresó que para él es un honor contar con una sesión especial y la calificó como histórica, ya que nunca antes se había legislado en la zona.
Espíritu Santo consideró que la presencia del Senado en la demarcación constituye un reconocimiento a sus habitantes y representa una oportunidad para acercar el Congreso Nacional a las comunidades, conocer sus necesidades y escuchar sus aspiraciones.
La iniciativa para trasladar la sesión fue aprobada previamente por el Pleno del Senado y busca que la Cámara Alta lleve su labor legislativa al territorio. La celebración también procura colocar en la agenda legislativa las necesidades de La Romana y resaltar su historia, desarrollo y relevancia económica y social para la región Este y la República Dominicana.
La ciudad de La Romana fue fundada en 1897, cuando el Congreso Nacional otorgó una concesión a una firma cubana para establecer una refinería de petróleo. En principio, era un territorio rural con condiciones precarias, pero la situación mejoró a partir de 1917 con la construcción de un gran molino, propiedad de italianos emigrados de Roma, que permitía obtener azúcar de la caña de las grandes plantaciones que aún hoy rodean la zona. Fue mediante la Ley 697 de 1944 que se creó la provincia de La Romana, durante la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo.
El desarrollo de la industria azucarera provocó que, a principios de 1960, Gulf and Western Industries, Inc. comprara el molino de azúcar y comenzara a invertir en las industrias ganadera y cementera de la provincia. Paralelamente, invirtió aproximadamente 20 millones de dólares en la modernización del municipio, con la construcción de colegios, clínicas, viviendas y otras infraestructuras para sus trabajadores dominicanos. A mediados de la década de 1970, el conglomerado estadounidense comenzó a vender sus activos dominicanos y, a la vez, construyó lo que hoy es uno de los mayores y más exclusivos complejos turísticos de la República Dominicana, Casa de Campo.



